- El agua reduce la presión en las articulaciones, permitiéndote moverte con mayor facilidad y menos dolor.
- La resistencia del agua fortalece tus músculos sin causar el desgaste que provoca el ejercicio en tierra.
- La flotabilidad en la piscina te ayuda a realizar ejercicios complejos sin el riesgo de lesiones.
- La piscina terapéutica mejora tu movilidad al permitir movimientos más amplios y naturales.
- El entorno cálido y relajante del agua promueve la relajación y reduce niveles de estrés, facilitando la recuperación.
- La terapia acuática acelera tu rehabilitación al combinar ejercicio con las propiedades terapéuticas del agua.